miércoles, 18 de julio de 2012

La nube y el ocio, articulo de opinión: Primera parte


Vivimos en un mundo cada vez mas enfocado al ocio y entretenimiento digital, a ofrecer todo tipo de productos "en la nube", películas, juegos, música, libros, series de televisión... A veces son compras temporales, otras, supuestamente permanentes. Nos ofrecen recuperar nuestras compras con un par de "clicks" en caso de perdida ocupando un espacio nulo en nuestra biblioteca, a cambio nos vemos obligados a olvidar todo contacto físico con la obra.
La nube y el ocio grandes aliados.


No faltan voces en contra del contenido digital, ausencia de leyes que nos protejan, lagunas legales, pero no tienen por qué ser antagónicos ambos modelos de negocio, lo físico y lo digital pueden convivir perfectamente, es mas, deberían ser totalmente complementarios, En este articulo de opinión queremos poner de ejemplo la situación actual y la deseada usando la nube como aliada, todos conviviendo, modernizados y preparados para los cambios, lo contrario significa ver agonizar y morir lentamente un modelo de negocio:




El Cine:


El cine viene siendo una punta de lanza y la primera oportunidad de negocio de muchas otras de una película, suele ser una excelente toma de contacto y no pocas veces una forma de amortización total del proyecto, aun no consiguiéndose lo deseado aun quedarían la distribución física o digital, las reediciones, ediciones del director, la del acomodador, la definitiva, la remasterizada, la ultradefinitiva... Y por si fuera poco luego están los derechos de re-difusión en las televisiones de pago, en las públicas, privadas, círculos cerrados, etc.


Si encima sumamos que muchas de estas películas cuentan con subvenciones, no entendemos el por qué de tan amargo pesar, persecución al consumidor y ansia comercial, máxime cuando se consideran cultura, aunque con la última reforma se equiparan al negocio (en buena parte siempre lo fueron)


En extinción






Situación idónea del cine:


Vamos a un estreno de cine nos gastamos nuestros cerca de 10€ por cabeza solo en la entrada, mas otros 10€ en unas palomitas compartidas y un refresco, un breve y descriptivo mensaje al inicio de la película te da las gracias por apoyar la industria del cine y te dice que mires el reverso de tu entrada, en la misma te ofrecen un código para un visionado extra de la película de forma integra una vez se habilite el servicio de alquiler on-line de la multinacional que la distribuye, por si te has perdido algo por ir al servicio o por si quieres volver a disfrutarla , ¿te ha gustado? ¿ preferirías venderla? siéntete libre de hacerlo, pero si la canjeas en la compra del triple pack (Dvd, Blu-ray,copia digital) te ahorraras un 50% siempre, independientemente del precio al que lo compres, rebajado o de salida, o si prefieres registrarlo en tu perfil, te aseguras todas las revisiones, extras y futuras copias digitales de la misma comprando la versión digital a precio reducido, y todo gracias a que apoyas a la industria.


Así da gusto, la nube respalda mis compras



Que nos encontramos en realidad:

A ti que has pagado religiosamente tu entrada de cine y solo a ti que sueles comprar después la película en formato físico te toca tragarte un anuncio de un minuto en el que mienten bellacamente,  y te dan un sermón de lo cercano a la violación y al terrorismo que están las descargas sin animo de lucro por internet, si quieres volver a ver la pelicula te tocará pagar sin ningún tipo de descuento por todas y cada una de las revisiones y ediciones especiales que saquen en adelante, y si alguno de los formatos en que compraste la película desaparece y tu reproductor muere, te quedaras sin nada.

Oportunidades perdidas de fidelizar a tus clientes, de que sientan que su dinero se invierte en una especie de colección, que siempre podrá recuperar o beneficiarse, un extra frente al que decide o no puede pagar nada.
En lugar de amoldarse a nuevas formas de negocio, es mejor usar todo el poder adquirido en redactar leyes a medida, en perseguir a tus propios clientes, en generar odio y sentimiento de engaño.
¿Por qué debo pagar por lo mismo tantas veces?


Continua en la segunda parte con la música.
Tercera parte